La ansiedad triplica el riesgo de padecer demencia en los mayores de 55 años

Un estudio longitudinal comunitario realizado por la Universidad de Zaragoza y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM) con datos del estudio de Zaragoza, demencia y depresión (ZARADEMP) ha analizado y seguido a más de 4.000 personas de edad igual o superior a los 55 años, durante un periodo de 4 años y medio, para valorar la influencia de la ansiedad en el riesgo de desarrollo de demencia.

En el estudio se valoró mediante entrevistas clínicas el nivel de ansiedad de los participantes en ansiedad clínicamente significativa, ansiedad leve y sin ansiedad. Asimismo, se evaluó su estado mental y psicológico inicial.

Del estudio de los resultados se desprende que la ansiedad clínicamente significativa es un factor de riesgo independiente que triplica el riesgo de desarrollar demencia en la población general mayor de 55 años.

Entre los posibles mecanismos negativos de la ansiedad que podrían explicar esta relación se encuentran la inducción de un mayor envejecimiento e inflamación neuronal y una disminución de la neuroplasticidad que afectaría negativamente a la “reserva cognitiva” (tolerancia cognitiva o psíquica frente a los cambios cerebrales fisiológicos relacionados con la edad o alguna patología, sin presentar síntomas clínicos).

 

Referencia:
J. Santabárbara et al. Clinically significant anxiety as a risk factor for dementia in the elderly community. Acta Psychiatr Scand 2019: 139: 6–14. DOI: 10.1111/acps.12966

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