NUTRIENTES PARA ALARGAR TELÓMEROS

¿Qué son los telómeros?

Los telómeros son estructuras de los cromosomas que mantienen integridad del genoma pero que con cada división celular se van acortando. Como nuestras células se van dividiendo continuamente para reponer a las viejas y a las dañadas, según envejecemos, más número de divisiones celulares se han dado y los telómeros son más cortos.

Por ello, puede llegar un punto en que los telómeros celulares sean tan cortos que impidan la correcta división celular. Como consecuencia tenemos, células y tejidos envejecidos y muerte celular. Es decir, que los tejidos pasan a tener cada vez más células “viejas” que no pueden realizar su función correctamente. En el músculo implica una pérdida de fuerza muscular, en el hígado puede provocar que no realice de forma eficiente sus funciones detoxificadoras, en el cerebro una pérdida de función cognitiva….

Este proceso continuo y gradual de acortamiento de telómeros y de pérdida progresiva de la funcionalidad de los tejidos, es una de las bases del envejecimiento.

¿Podemos hacer algo para mantener nuestros telómeros?

Hay diversos factores sobre los que podemos actuar y que contribuyen a disminuir y retrasar este acortamiento de telómero, como son:

  • Hacer ejercicio de forma regular
  • Mantenimiento de actividad hormonal (melatonina, estrógenos, andrógenos…)
  • Un estilo de vida libre de tóxicos (tabaco, contaminación, alcohol…)
  • Un descanso adecuad
  • Un descanso adecuado
  • Controlar el estrés oxidativo corporal
  • Controlar procesos de inflamación crónica
  • Evitar el sobrepeso

Nutrientes que pueden ayudar al mantenimiento de los telómeros

Con la nutrición podemos aportar nutrientes antioxidantes, antiinflamatorios y reguladores que ayuden al mantenimiento de la longitud de los telómeros y que se deberían tener en cuenta si queremos hacer una suplementación anti-edad eficiente. Entre ellos destacan:

  • Vitaminas B. En especial la vitamina B12, la vitamina B6 y la vitamina B9 (ácido fólico). Son 3 vitaminas cuya deficiencia se relaciona con niveles elevados de homocisteína un subproducto metabólico prooxidante, que además de relacionarse con un mayor riesgo de problemas cardiovasculares, acorta longitud de telómeros.
  • Omega 3. Los ácidos grasos omega 3 EPA y DHA son sustancias con efecto cardioprotector y neuroprotector. Además, son antioxidantes y antiinflamatorios con efecto positivo sobre los telómeros.
  • La vitamina D. Además de ser necesaria para los huesos, músculos y la actividad neuronal, es un inmunoreguladora, ayuda a evitar respuestas proinflamatorias excesivas y unos niveles corporales óptimos se asocian a telómeros más largos.
  • Nutrientes antioxidantes. El Beta Caroteno (vitamina A), la vitamina C y la vitamina E son 3 vitaminas antioxidantes cuya baja ingesta se asocia a unos telómeros más cortos. Los minerales selenio y zinc y otras sustancias como la co-enzima q10, los bioflavonoides, la curcumina, las catequinas del té verde o el resveratrol, entre otros, se asocian también a una mayor protección antioxidante y un mejor mantenimiento de los telómeros.
  • Pre y Probióticos: Un intestino alterado es una fuente de toxinas, oxidación e inflamación de baja intensidad para todo el organismo. El mantenimiento de un buen equilibrio intestinal mediante una dieta equilibrada y el aporte de pre y probióticos de forma regular ayuda a conseguir un adecuado equilibrio digestivo. Con esto se consigue disminuir la oxidación e inflamación intestinal y corporal y, por tanto, ayuda a proteger a los telómeros.

Equipo Técnico de Bétula Productos Naturales S.L.

Bajos niveles de Vitamina D se relacionan con mayor riesgo de caídas, insomnio, depresión y ansiedad en Parkinson

Diferentes estudios indican que la vitamina D juega un importante papel en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson y que según disminuyen niveles de esta vitamina se incrementa el riesgo de aparición de esta enfermedad. De hecho, es muy habitual que los pacientes de Parkinson presenten deficiencia de vitamina D (se estima que un 55 % de afectados de Parkinson presentan deficiencia por un 36 % de deficiencia en la población general).

Bajos niveles de vitamina D también se han relacionado con mayores problemas cognitivos y de estado de ánimo, así como problemas gastrointestinales.

Un estudio reciente realizado por investigadores chinos que comparó niveles de vitamina D entre pacientes de Parkinson y pacientes sanos, también observó menores niveles de esta vitamina entre las personas afectadas por la enfermedad.

Esta disminución en los niveles de vitamina D se relacionó con mayor riesgo de caídas y síntomas no motores (insomnio, ansiedad, depresión) en pacientes con enfermedad de Parkinson.

La mayor incidencia de caídas se asocia a que la deficiencia de vitamina D ocasionaría una menor masa y fuerza muscular, que favorecería su ocurrencia.

Respecto al insomnio se observó que el tiempo de latencia y la duración del sueño podían mejorarse mediante la suplementación con vitamina D, seguramente por su capacidad de estimular la síntesis de serotonina y melatonina. Además, esta mejora de la síntesis de serotonina tendría un efecto positivo sobre el estado de ánimo reduciendo sintomatología ansiosa y depresiva.

Referencias:
Hui‐Jun Zhang et al. Relationship between 25‐Hydroxyvitamin D, bone density, and Parkinson’s disease symptoms. Acta Neurologica Scandinavica. https://doi.org/10.1111/ane.13141

2.000 mg diarios de Omega 3 sería la cantidad necesaria para obtener el Índice Omega 3 ideal para la mayor parte de la población occidental

El Índice Omega 3 es una escala que mide la concentración de los ácidos grasos Omega 3 EPA y DHA, respecto al resto de grasas presentes en la membrana de los glóbulos rojos. Actualmente es la mejor herramienta disponible a la hora de valorar los niveles de Omega 3 del organismo.

Un Índice Omega 3 bajo se relaciona con un peor nivel corporal de omega 3 y con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, neuronal, ocular o articular, entre otros. Niveles inferiores al 4 % implican un estado deficitario de omega 3, niveles entre 4-8 % serían los más habituales en la población y los superiores al 8 % serían los valores óptimos recomendables para conseguir el máximo efecto protector de estos importantes nutrientes.

Un reciente estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, en el que se revisaron 14 estudios en los que se administró Omega 3 a un total de más de 1.400 personas, valoró la cantidad de omega 3 necesaria para poder situar a la población en un Índice ideal de más del 8 %.

Su conclusión fue que, para la mayor parte de la población estudiada, sería necesaria una dosis de 2.000 mg diarios de EPA + DHA para situarla en este nivel óptimo de Índice Omega 3.

Referencias:
Rachel E Walker, et al. Predicting the effects of supplemental EPA and DHA on the omega-3 index. The American Journal of Clinical Nutrition, Volume 110, Issue 4, October 2019, Pages 1034–1040.

Las Isoflavonas de Soja y su Efecto sobre Tejidos Reproductivos

Las isoflavonas de soja son fitoestrógenos con una estructura similar al estrógeno (17-β-estradiol). Son sustancias capaces de unirse a los receptores de estrógenos, pero con marcadas diferencias en la bioactividad (presentan una actividad estrogénica débil) y su acción difiere en distintos tejidos.

Hay dos tipos de receptores de estrógenos (ER) los α y los β.

  • El ERα se expresa principalmente en endometrio, mama, células del estroma ovárico e hipotálamo.
  • El ERβ se expresa principalmente en riñones, cerebro, hueso, corazón, pulmones, mucosa intestinal, próstata y células del endotelio.

Las isoflavonas de soja presentan mucha mayor afinidad por unirse a los receptores ERβ que a los ERα (unas 100.000 veces mayor), mientras que el estrógeno corporal (17-β-estradiol) presenta una misma afinidad por los 2 tipos de receptores.

Por ese motivo, en tejidos como el endometrio o la mama, en las que el principal receptor es el ERα, las isoflavonas no presentaría una acción proliferativa en los mismos.

De hecho, una gran cantidad de estudios prospectivos en humanos relacionan el consumo de isoflavonas con una menor incidencia de cáncer de mama y de endometrio.

Referencias:

Marzena Pabich: Małgorzata Materska. Biological Effect of Soy Isoflavones in the Prevention of Civilization Diseases. Nutrients. 2019 Jul; 11(7): 1660.

Chen M., Rao Y., Zheng Y., Wei S., Li Y., Guo T., Yin P. Association between soy isoflavone intake and breast cancer risk for pre- and post-menopausal women: A meta-analysis of epidemiological studies. PLoS ONE. 2014;9:e89288

Vitamina D – Una guía sobre niveles de deficiencia, insuficiencia y niveles óptimos

A día de hoy, existe un importante debate científico sobre los niveles de deficiencia, insuficiencia, óptimos y tóxicos de la vitamina D. Si bien no hay un consenso unánime exacto, sí que existen unos rangos de vitamina en los que coinciden gran parte de los investigadores.

Deficiencia: Niveles que, si no se superan, pueden ocasionar enfermedades carenciales. Se sitúan entre los 25 y los 30 nMol / L para la mayoría de los investigadores.

Insuficiencia: Niveles que no causan enfermedades carenciales pero que no permiten que la vitamina D ejerza todo su potencial fisiológico. Se sitúa en torno a los 50 (e incluso 75) nMol / L.

Nivel Óptimo: Entre los 75 y los 125 nMol / L para la mayor parte de expertos. Permite que la vitamina D ejerza su efecto preventivo pleno en una gran cantidad de patologías.

Nivel Tóxico: Normalmente se sitúa en valores superiores a los 250 nMol / L. Es complicado alcanzar estos niveles mediante la suplementación.

La ingesta de flavonoides se asocia a menor riesgo de mortalidad, especialmente entre fumadores y bebedores

Los resultados de un reciente estudio prospectivo de cohorte realizado en Dinamarca en el que analizaron a más de 56.000 participantes durante 23 años, muestran que la ingesta habitual y moderada de flavonoides se asocia con una menor mortalidad de cualquier tipo (tanto asociada cáncer como a enfermedad cardiovascular).

Los flavonoides (rutina, hesperidina, quercitina, antocianidinas …) son sustancias presentes en una gran cantidad de frutas y verduras. Son antioxidantes y antiinflamatorios que han demostrado mantener la adecuada funcionalidad de los vasos sanguíneos, prevenir problemas cardiovasculares, ayudar a controlar alergias o evitar el daño asociado a estrés oxidativo, entre otros beneficios.

Este efecto positivo se estabilizó en dosis de 500 mg diarios de flavonoides y fue mucho más marcado en fumadores y bebedores de alcohol, posiblemente por la capacidad de los flavonoides de contrarrestar parcialmente los efectos nocivos del tabaco y el alcohol (protección antioxidante y protección cardiovascular).

Este estudio se suma a otras evidencias que apuntan a que un consumo adecuado de flavonoides vegetales a través de una dieta equilibrada y variada, ayuda a mantener la salud y el bienestar.

Referencia:

Nicola P. Bondonno et al. Flavonoid intake is associated with lower mortality in the Danish Diet Cancer and Health Cohort. Nature Communications volume 10, Article number: 3651 (2019)

Más del 25 % de británicos mayores de 50 años presenta deficiencia de Vitamina D

Un estudio británico en el que han participado más de 6000 adultos mayores de 50 años, muestra que la deficiencia de esta vitamina según el criterio del Instituto de Medicina (una cantidad inferior a los 30 nmol/L) alcanzaría al 26,4 % de ese grupo poblacional.

Las mujeres, los mayores de 80 años, los fumadores, personas de piel oscura, obesas y con una mala percepción de su salud fueron factores que incrementaron el riesgo de deficiencia.

En el estudio también se evaluó la prevalencia de deficiencia según la Sociedad de Endocrinología (ES), que cifra el nivel de deficiencia de vitamina D en un rango superior (niveles inferiores a 50 nmol/L). Con este criterio, el 58,7 % de la población británica mayor de 50 años presentaría deficiencia en esta vitamina.

Un estilo de vida activo y al aire libre, el adecuado mantenimiento del peso corporal y el consumo de suplementos de vitamina D, se relacionó con una menor incidencia en la deficiencia de esta vitamina básica para el mantenimiento de la salud ósea y la fuerza muscular que disminuye el riesgo de fracturas y caídas. Además, esta vitamina se asocia a un adecuado funcionamiento del sistema inmune, cardiovascular, neuronal y a una menor mortalidad asociada a cualquier causa.

Referencia:

Niamh Aspell et al. The Prevalence and Determinants of Vitamin D Status in Community-Dwelling Older Adults: Results from the English Longitudinal Study of Ageing (ELSA). Nutrients 2019, 11(6), 1253.

Un mayor consumo de resveratrol se asocia a menor riesgo de fractura de cadera

Estudios previos in vitro y experimentales ya apuntan a un efecto protector del resveratrol frente a la pérdida de mineralización y de dureza ósea.

Ahora, un nuevo estudio realizado por investigadores chinos que valoró el consumo dietético de más de 2.000 ancianos, ha hallado que los mayores situados en el cuartil superior de consumo de resveratrol presentaban un 80,02 % menos de riesgo de fractura de cadera que los del cuartil inferior.

Este efecto protector fue independiente del sexo y otros factores como el índice de masa corporal, la actividad física, la suplementación con calcio o el consumo de té.

Referencia:
Zhaomin Liu,  Yu-ming Chen. Higher Dietary Intake of Resveratrol Was Associated with Lower Risk of Hip Fracture- a 1:1 Matched Case-control Study in Chinese Elderly (OR18-07-19). Current Developments in Nutrition, Volume 3, Issue Supplement_1, June 2019, nzz028.OR18-07-19

La síntesis de acetato por la flora intestinal es básica para el adecuado desarrollo inmunológico del niño y para disminuir complicaciones durante el embarazo

Investigadores australianos que analizaron productos de fermentación de la flora intestinal, han hallado que bajos niveles maternos del ácido graso de cadena corta acetato se asocia con un mayor riesgo de preeclampsia durante el embarazo y con alteraciones en el desarrollo inmunológico de los descendientes.

El acetato es un ácido graso de cadena corta que se obtiene principalmente a partir de la fermentación de la fibra de la dieta por parte de la flora intestinal. Por tanto, una flora intestinal equilibrada y un consumo de fibra adecuado se muestran como una herramienta clave para un embarazo saludable.

La preeclampsia es un desorden que afecta hasta a un 10 % de los embarazos y que causa hipertensión, edema y proteína en la orina. Se relaciona con una alteración en el desarrollo inmune del niño, con una mayor incidencia posterior de alergias y enfermedades autoinmunes.

En el estudio se observó que la preeclampsia se relacionó con un timo de menor tamaño en el niño, lo que podría explicar una menor producción de células T reguladoras y una mayor probabilidad de enfermedades autoinmunes y atópicas, incluso hasta 4 años después del nacimiento.

Así pues, una flora intestinal equilibrada y un consumo de fibra adecuado, además de múltiples beneficios a nivel digestivo, cardiovascular o metabólico, también ayudarían a disminuir problemas importantes asociados al embarazo.

 

Referencia:

Mingjing Hu, et al. Decreased maternal serum acetate and impaired fetal thymic and regulatory T cell development in preeclampsia. Nature Communications Volume 10, Article number: 3031 (2019)

Pérdida de Peso – La importancias de los Neurotransmisores en los programas de pérdida de peso.