Un estudio muestra que un 94 % de atletas de Ligas Universitarias Americanas no consume la cantidad recomendada de Omega 3

Un estudio realizado entre 1528 atletas de ligas universitarias de EEUU (NCAA Division I) muestra que solo el 6 % de los atletas llega a consumir los niveles recomendados de Omega 3 (500 mg diarios de EPA + DHA).

En el estudio se observó también que Índice Omega 3 medio de los atletas fue de 4,33 % y que ninguno de ellos superaba la cifra recomendada del 8 %.

Este estudio, en la línea de otras investigaciones, refuerza la base de evidencia que recomienda una mayor supervisión de los niveles de Omega 3 en deportistas.

Referencia: Peter P. Ritz et. al. Dietary and Biological Assessment of the Omega-3 Status of Collegiate Athletes: A Cross-Sectional Analysis. Published: April 29, 2020. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0228834

Los Omega 3 presentan múltiples beneficios para los atletas

Según una reciente revisión que evaluó estudios en los que se suplementó con los Omega 3 EPA (Ácido Eicosapentaenoico) y DHA (Ácido Docosahexaenoico) a atletas, el consumo de estos ácidos grasos esenciales aporta una gran cantidad de beneficios en ámbitos tan dispares como la recuperación muscular, la salud inmunológica, el estado cognitivo o la salud cardiovascular, entre otros.

La revisión, llevada a cabo por científicos del Reino Unidos, evaluó 32 estudios aleatorizados controlados por placebo en los que deportistas (tanto recreacionales como de élite) utilizaban suplementos de Omega 3 con dosis diarias de EPA de 300 a 2.400 mg y de DHA de 400 a 1.500 mg.

Aunque la revisión no observó efectos significativos en la fuerza muscular, la resistencia física, la función pulmonar o la adaptación al entrenamiento, sí que se observó que el consumo de suplementos de Omega 3 mejoraba la recuperación muscular tras el ejercicio. En concreto se observó una menor producción de citoquina proinflamatoria TNF-alfa, menos dolor muscular, una mayor respuesta al óxido nítrico, mayor capacidad de salto con contramovimiento o menor actividad de creatina quinasa).

Otro aspecto a destacar es que el consumo de Omega 3 mejoró el estado de ánimo y los tiempos de reacción, aspectos muy importantes de cara a la motivación y la toma de decisiones acertadas durante la competición.

Si bien los Omega 3 son básicos para toda la población, los atletas además presentan una mayor demanda corporal de EPA y DHA. Teniendo en cuenta todos estos datos, los atletas, tanto de élite como recreacionales, deberían controlar sus niveles dietéticos de omega 3 para garantizar unas reservas adecuadas de los mismos.

Referencia:

Nathan A Lewis et al. Are There Benefits from the Use of Fish Oil Supplements in Athletes? A Systematic Review. Advances in Nutrition, nmaa050, https://doi.org/10.1093/advances/nmaa050

El consumo regular de Resveratrol puede ayudar a ralentizar el declive cognitivo en mujeres postmenopáusicas

El resveratrol es una fitoalexina (un tipo de polifenol) presente en bayas, frutas y frutos secos con efecto antioxidante, estrogénico, de mejora de la circulación (aumento de la vasodilatación endotelio-dependiente) o de mejora de la memoria, entre otros.

Investigadores australianos de la Universidad de South Australia han realizado un estudio aleatorizado controlado por placebo en el que se administró 150 mg de resveratrol diarios o placebo durante 12 meses a 129 mujeres postmenopáusicas.

Respecto al grupo placebo, el consumo de resveratrol mejoró la capacidad cognitiva general y atenuó el decline en la respuesta cerebrovascular frente a estímulos (este último efecto se asoció a una reducción en la glucosa en sangre en ayunas). Además, los beneficios fueron sostenidos en el tiempo, manteniéndose durante al menos 12 meses.

Según los resultados observados en la capacidad cognitiva total, el resveratrol podría revertir el envejecimiento cognitivo en hasta 10 años. Destacaron especialmente las mejoras en la velocidad de procesamiento mental y la flexibilidad cognitiva, dos áreas esenciales para la función ejecutiva de las personas mayores.

Estos hallazgos son especialmente importantes teniendo en cuenta que desde 1.990 se ha duplicado la cantidad de personas que padece demencia a nivel mundial y que es una enfermedad que afecta más a mujeres que a hombres (datos de 2016 estimaban que las muertes asociadas a demencia entre mujeres eran el doble que entre hombres).

Una posible explicación de este efecto en mujeres postmenopáusicas podría ser el cese de la actividad protectora de los estrógenos, tanto a nivel neuronal como circulatorio, que se da en esta etapa.

En resumen, dicho estudio a largo plazo confirma que el consumo regular de resveratrol puede mejorar las funciones cognitivas y cerebrovasculares en mujeres posmenopáusicas, con el potencial de retrasar el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento y a la menopausia.

Estos datos se unen a los de estudios anteriores sobre la suplementación de resveratrol (junto con isoflavonas de soja) que mostraron una mejora significativa en problemas asociados a la menopausia como, sequedad vaginal, calidad del sueño, estado de ánimo, malestar cardíaco o problemas de deseo sexual.

Referencia:
Jay Jay Thaung Zaw et al. Sustained Cerebrovascular and Cognitive Benefits of Resveratrol in Postmenopausal Women. Nutrients 2020, 12(3), 828

La Vitamina C en grandes dosis como coadyuvante en la lucha frente al coronavirus

El New York Post se ha hecho eco del uso de dosis elevadas de vitamina C (1.500 mg por vía intravenosa cada 3 o 4 horas) a pacientes afectados por coronavirus en algunos hospitales de Nueva York.

La vitamina C se está administrando en estos pacientes junto con otros medicamentos como la droga contra la malaria hidroxicloroquina, el antibiótico azitromicina, varios productos biológicos y anticoagulantes.

En palabras del Dr Andrew Weber, un especialista en cuidados intensivos del Northwell Health este procedimiento se basa en los tratamientos experimentales que se han administrado a personas con el coronavirus en Shanghai, China.

En el artículo el Dr. Weber destaca “Los pacientes que recibieron vitamina C obtuvieron resultados significativamente mejores que aquellos que no recibieron vitamina C.”

Según el Dr. Weber, los niveles de vitamina C en pacientes con coronavirus disminuyen dramáticamente cuando sufren sepsis, una respuesta inflamatoria que ocurre cuando sus cuerpos reaccionan de forma exagerada a la infección. “Por ese motivo, tiene todo el sentido del mundo tratar de mantener este nivel de vitamina C”, dijo.

Este protocolo va en la línea de la guía oficial gubernamental elaborada por la Asociación Médica de Shangai el 1 de marzo que recomienda el uso de dosis intravenosas diarias de 100 – 200 mg / por kilo (7.000 – 14.000 mg para personas de 70 kilos). En este protocolo se indica que la vitamina C utilizada de este modo en pacientes leves apunta a una mejora significativa en el índice de oxigenación. En pacientes graves y en estado crítico se utiliza en la prevención y tratamiento de la tormenta de citoquinas, como ayuda para mejorar el índice de oxigenación y para la protección de las células endoteliales y la reducción de la liberación de citoquinas.

Estudios y revisiones anteriores indican que la enfermedad aguda en general produce una deficiencia severa de vitamina C y que prácticamente todos los pacientes sépticos suelen tener niveles de vitamina C bajos (un 40 % de ellos con unos niveles compatibles con “escorbuto latente”).

La vitamina C tiene un papel crítico en la defensa del huésped frente a infecciones al aumentar la muerte bacteriana, proteger al huésped frente al daño oxidativo, preservar la función mitocondrial y metabólica, modular la respuesta inflamatoria, limitando el daño orgánico y atenuando la fase inmunosupresora retardada de la sepsis.

Por todos estos motivos y por la buena tolerabilidad general que presenta, es un nutriente cuya monitorización y normalización debería tenerse muy en cuenta en este tipo de pacientes.

Referencias

Lorena Mongelli and Bruce Golding. New York hospitals treating coronavirus patients with vitamin C. New York Post. March 24, 2020

https://nypost.com/2020/03/24/new-york-hospitals-treating-coronavirus-patients-with-vitamin-c/

Consenso de expertos sobre el tratamiento integral de la enfermedad por coronavirus en Shanghai 2019. Asociación Médica de Shanghai 3 de marzo.

https://mp.weixin.qq.com/s/bF2YhJKiOfe1yimBc4XwOA

Marik PE, Hooper MH. Doctor-your septic patients have scurvy! Crit Care 2018;22:23
https://ccforum.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13054-018-1950-z

La utilidad del Indol, una molécula presente en crucíferas y sintetizada por la flora intestinal, para hacer frente al hígado graso no alcohólico

El hígado graso no alcohólico es una enfermedad en la que el hígado presenta una acumulación excesiva de lípidos y que puede llegar a producir hepatitis e incluso cirrosis.

Muchos factores contribuyen a su aparición, como los malos hábitos dietéticos (ingesta excesiva de azúcar y/o grasas), el sedentarismo y, especialmente, la obesidad. De hecho, es una enfermedad 10 veces más frecuente entre personas obesas, debido a un mayor estado proinflamatorio asociado al sobrepeso que incrementa el daño hepático.

El indol es una molécula que puede ser sintetizada por la flora intestinal a partir del aminoácido triptófano y que se encuentra también en forma de indol-3-carbinol en la familia de las crucíferas (col, coliflor, brócoli, kale…) y que presenta importantes efectos anti-inflamatorios y anticancerígenos.

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Médica de Chongqing (China), demuestra una relación inversa ente el índice de masa corporal y los niveles sanguíneos de indol. Esta relación fue especialmente más marcada entre las personas clínicamente clasificadas como obesas, con unos niveles de indol muy inferiores al de las personas delgadas. También se observó una mayor deposición de grasa en el hígado entre aquellos con menores niveles de indol.

En una segunda fase del estudio, utilizaron modelos animales, a los que se les proporcionaron dietas grasas para estimular la aparición de hígado graso no alcohólico y observaron la adición de indol disminuía de forma significativa la inflamación hepática y la acumulación de grasa. También se observó que el indol era capaz de actuar sobre el intestino, disminuyendo señales inflamatorias.

Por ello la utilización de alimentos con gran capacidad de producción de indol y el mantenimiento de un buen equilibrio digestivo son factores muy a tener en cuenta para e control de esta enfermedad.

Referencias:

Linqiang Ma et al. Indole Alleviates Diet‐induced Hepatic Steatosis and Inflammation in a Manner Involving Myeloid Cell PFKFB3. Hepatology. doi:10.1002/hep.31115

Mecanismos Involucrados en Retención de Líquidos Benigna (Edema Idiopático)

La retención de líquidos benigna o edema idiopático (no asociada a problemas de salud graves como alteraciones renales, hepáticas o cardíacas), puede ser debida a diversas causas como :

Insuficiente drenaje linfático
Permeabilidad capilar incrementada
Deficiencias nutricionales
Alteraciones hormonales (como exceso de estrógenos o de aldosterona)



Adaptado de: Christie, S., Walker, A. F, & Lewith, G. T. (2001). Flavonoids–a new direction for the treatment of fluid retention. Phytotherapy research, 15, 467-475. doi: 10.1002/ptr.1011

Una mezcla probiótica de 14 cepas ayuda a controlar el dolor de cabeza, tanto en migrañas crónicas como en episódicas

Un estudio doble ciego, controlado, de 10 semanas de duración en el que participaron 50 afectados por migraña episódica y 50 por migraña crónica llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Teherán, evaluó la eficacia de una mezcla probiótica de 4.000 millones de bacterias compuesta por 14 cepas.

El uso de los probióticos se asoció con una mejoría significativa en los 2 tipos de migraña. En concreto los ataques de migraña se redujeron un 40 % entre los afectados por migrañas episódicas y un 45 % entre los afectados por migraña crónica respecto al grupo placebo. Además, se observó una menor intensidad en las migrañas, del 29 % en el grupo de migrañas episódicas y del 31 % en el grupo de migrañas crónicas, comparado con el grupo placebo.

Cada vez hay más investigaciones que relacionan el microbiota con el estado psicológico, en especial en lo relativo a una mayor susceptibilidad frente al estrés, la ansiedad o la depresión en situaciones de alteraciones de la flora intestinal.

Se cree que esta estrecha relación intestino-cerebro se debe a diferentes factores, entre los que destacaría una mayor inflamación intestinal asociada a disbiosis intestinales. Esto favorecería una mayor permeabilidad intestinal al paso de toxinas hacia el torrente sanguíneo, generando un estado proinflamatorio general y una mayor propensión a ataques de migraña.

Los resultados de este estudio redundan en la importancia del eje intestino-cerebro y muestran la efectividad del uso de suplementos probióticos multicepas concentrados en el control de la migraña.

Referencias:
Martami F et al. The effects of a multispecies probiotic supplement on inflammatory markers and episodic and chronic migraine characteristics: A randomized double-blind controlled trial. Cephalalgia. 2019 Jun;39(7):841-853.

La ingesta combinada de los hongos Reishi, Shiitake y Maitake presenta un efecto sinérgico en la actividad inmunomoduladora de los macrófagos

Los hongos Reishi (Ganoderma lucidum), Shiitake (Lentinula edodes) y Maitake (Grifola frondosa) deben gran parte de su actividad inmunomoduladora a su abundancia en β-glucanos, combinada con sus bajos niveles de α-glucanos.

Un reciente estudio valoró los efectos de extractos individuales de estos hongos, así como el de una formulación que combinaba extractos de los 3 sobre la actividad de los macrófagos en la expresión de citoquinas (IL-1α, IL-6, IL-10 y TNF-α) con y sin estimulación con LPS (lipopolisacárido de la pared de algunas bacterias que presenta actividad activadora del sistema inmune).

Prácticamente todos los extractos de hongos analizados mostraron ser unos potentes estimuladores del sistema inmune, si bien la fórmula combinada de los 3 hongos Reishi, Shiitake y Maitake fue la que presentó una mayor actividad inmunoestimulante sobre los macrófagos. En particular se observó un mayor incremento en la secreción de IL1-α, IL-6 y TNF-α (proinflamatorias) y una disminución en los niveles de IL-10 (antiinflamatoria), respecto a los extractos utilizados de forma individual.

Esto indica que la combinación de estos 3 hongos presenta un efecto sinérgico que redunda en una mayor eficacia a la hora de mejorar la respuesta inmunitaria de los macrófagos y es un dato importante a tener en cuenta a la hora de utilizar productos a base de estos hongos.

Referencias:
Brody Mallard et al. Synergistic immuno-modulatory activity in human macrophages of a medicinal mushroom formulation consisting of Reishi, Shiitake and Maitake. PLOS ONE. November 7, 2019. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0224740

NUTRIENTES PARA ALARGAR TELÓMEROS

¿Qué son los telómeros?

Los telómeros son estructuras de los cromosomas que mantienen integridad del genoma pero que con cada división celular se van acortando. Como nuestras células se van dividiendo continuamente para reponer a las viejas y a las dañadas, según envejecemos, más número de divisiones celulares se han dado y los telómeros son más cortos.

Por ello, puede llegar un punto en que los telómeros celulares sean tan cortos que impidan la correcta división celular. Como consecuencia tenemos, células y tejidos envejecidos y muerte celular. Es decir, que los tejidos pasan a tener cada vez más células “viejas” que no pueden realizar su función correctamente. En el músculo implica una pérdida de fuerza muscular, en el hígado puede provocar que no realice de forma eficiente sus funciones detoxificadoras, en el cerebro una pérdida de función cognitiva….

Este proceso continuo y gradual de acortamiento de telómeros y de pérdida progresiva de la funcionalidad de los tejidos, es una de las bases del envejecimiento.

¿Podemos hacer algo para mantener nuestros telómeros?

Hay diversos factores sobre los que podemos actuar y que contribuyen a disminuir y retrasar este acortamiento de telómero, como son:

  • Hacer ejercicio de forma regular
  • Mantenimiento de actividad hormonal (melatonina, estrógenos, andrógenos…)
  • Un estilo de vida libre de tóxicos (tabaco, contaminación, alcohol…)
  • Un descanso adecuad
  • Un descanso adecuado
  • Controlar el estrés oxidativo corporal
  • Controlar procesos de inflamación crónica
  • Evitar el sobrepeso

Nutrientes que pueden ayudar al mantenimiento de los telómeros

Con la nutrición podemos aportar nutrientes antioxidantes, antiinflamatorios y reguladores que ayuden al mantenimiento de la longitud de los telómeros y que se deberían tener en cuenta si queremos hacer una suplementación anti-edad eficiente. Entre ellos destacan:

  • Vitaminas B. En especial la vitamina B12, la vitamina B6 y la vitamina B9 (ácido fólico). Son 3 vitaminas cuya deficiencia se relaciona con niveles elevados de homocisteína un subproducto metabólico prooxidante, que además de relacionarse con un mayor riesgo de problemas cardiovasculares, acorta longitud de telómeros.
  • Omega 3. Los ácidos grasos omega 3 EPA y DHA son sustancias con efecto cardioprotector y neuroprotector. Además, son antioxidantes y antiinflamatorios con efecto positivo sobre los telómeros.
  • La vitamina D. Además de ser necesaria para los huesos, músculos y la actividad neuronal, es un inmunoreguladora, ayuda a evitar respuestas proinflamatorias excesivas y unos niveles corporales óptimos se asocian a telómeros más largos.
  • Nutrientes antioxidantes. El Beta Caroteno (vitamina A), la vitamina C y la vitamina E son 3 vitaminas antioxidantes cuya baja ingesta se asocia a unos telómeros más cortos. Los minerales selenio y zinc y otras sustancias como la co-enzima q10, los bioflavonoides, la curcumina, las catequinas del té verde o el resveratrol, entre otros, se asocian también a una mayor protección antioxidante y un mejor mantenimiento de los telómeros.
  • Pre y Probióticos: Un intestino alterado es una fuente de toxinas, oxidación e inflamación de baja intensidad para todo el organismo. El mantenimiento de un buen equilibrio intestinal mediante una dieta equilibrada y el aporte de pre y probióticos de forma regular ayuda a conseguir un adecuado equilibrio digestivo. Con esto se consigue disminuir la oxidación e inflamación intestinal y corporal y, por tanto, ayuda a proteger a los telómeros.

Equipo Técnico de Bétula Productos Naturales S.L.

Bajos niveles de Vitamina D se relacionan con mayor riesgo de caídas, insomnio, depresión y ansiedad en Parkinson

Diferentes estudios indican que la vitamina D juega un importante papel en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson y que según disminuyen niveles de esta vitamina se incrementa el riesgo de aparición de esta enfermedad. De hecho, es muy habitual que los pacientes de Parkinson presenten deficiencia de vitamina D (se estima que un 55 % de afectados de Parkinson presentan deficiencia por un 36 % de deficiencia en la población general).

Bajos niveles de vitamina D también se han relacionado con mayores problemas cognitivos y de estado de ánimo, así como problemas gastrointestinales.

Un estudio reciente realizado por investigadores chinos que comparó niveles de vitamina D entre pacientes de Parkinson y pacientes sanos, también observó menores niveles de esta vitamina entre las personas afectadas por la enfermedad.

Esta disminución en los niveles de vitamina D se relacionó con mayor riesgo de caídas y síntomas no motores (insomnio, ansiedad, depresión) en pacientes con enfermedad de Parkinson.

La mayor incidencia de caídas se asocia a que la deficiencia de vitamina D ocasionaría una menor masa y fuerza muscular, que favorecería su ocurrencia.

Respecto al insomnio se observó que el tiempo de latencia y la duración del sueño podían mejorarse mediante la suplementación con vitamina D, seguramente por su capacidad de estimular la síntesis de serotonina y melatonina. Además, esta mejora de la síntesis de serotonina tendría un efecto positivo sobre el estado de ánimo reduciendo sintomatología ansiosa y depresiva.

Referencias:
Hui‐Jun Zhang et al. Relationship between 25‐Hydroxyvitamin D, bone density, and Parkinson’s disease symptoms. Acta Neurologica Scandinavica. https://doi.org/10.1111/ane.13141