La utilidad del Indol, una molécula presente en crucíferas y sintetizada por la flora intestinal, para hacer frente al hígado graso no alcohólico

El hígado graso no alcohólico es una enfermedad en la que el hígado presenta una acumulación excesiva de lípidos y que puede llegar a producir hepatitis e incluso cirrosis.

Muchos factores contribuyen a su aparición, como los malos hábitos dietéticos (ingesta excesiva de azúcar y/o grasas), el sedentarismo y, especialmente, la obesidad. De hecho, es una enfermedad 10 veces más frecuente entre personas obesas, debido a un mayor estado proinflamatorio asociado al sobrepeso que incrementa el daño hepático.

El indol es una molécula que puede ser sintetizada por la flora intestinal a partir del aminoácido triptófano y que se encuentra también en forma de indol-3-carbinol en la familia de las crucíferas (col, coliflor, brócoli, kale…) y que presenta importantes efectos anti-inflamatorios y anticancerígenos.

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Médica de Chongqing (China), demuestra una relación inversa ente el índice de masa corporal y los niveles sanguíneos de indol. Esta relación fue especialmente más marcada entre las personas clínicamente clasificadas como obesas, con unos niveles de indol muy inferiores al de las personas delgadas. También se observó una mayor deposición de grasa en el hígado entre aquellos con menores niveles de indol.

En una segunda fase del estudio, utilizaron modelos animales, a los que se les proporcionaron dietas grasas para estimular la aparición de hígado graso no alcohólico y observaron la adición de indol disminuía de forma significativa la inflamación hepática y la acumulación de grasa. También se observó que el indol era capaz de actuar sobre el intestino, disminuyendo señales inflamatorias.

Por ello la utilización de alimentos con gran capacidad de producción de indol y el mantenimiento de un buen equilibrio digestivo son factores muy a tener en cuenta para e control de esta enfermedad.

Referencias:

Linqiang Ma et al. Indole Alleviates Diet‐induced Hepatic Steatosis and Inflammation in a Manner Involving Myeloid Cell PFKFB3. Hepatology. doi:10.1002/hep.31115

Mecanismos Involucrados en Retención de Líquidos Benigna (Edema Idiopático)

La retención de líquidos benigna o edema idiopático (no asociada a problemas de salud graves como alteraciones renales, hepáticas o cardíacas), puede ser debida a diversas causas como :

Insuficiente drenaje linfático
Permeabilidad capilar incrementada
Deficiencias nutricionales
Alteraciones hormonales (como exceso de estrógenos o de aldosterona)



Adaptado de: Christie, S., Walker, A. F, & Lewith, G. T. (2001). Flavonoids–a new direction for the treatment of fluid retention. Phytotherapy research, 15, 467-475. doi: 10.1002/ptr.1011

Una mezcla probiótica de 14 cepas ayuda a controlar el dolor de cabeza, tanto en migrañas crónicas como en episódicas

Un estudio doble ciego, controlado, de 10 semanas de duración en el que participaron 50 afectados por migraña episódica y 50 por migraña crónica llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Teherán, evaluó la eficacia de una mezcla probiótica de 4.000 millones de bacterias compuesta por 14 cepas.

El uso de los probióticos se asoció con una mejoría significativa en los 2 tipos de migraña. En concreto los ataques de migraña se redujeron un 40 % entre los afectados por migrañas episódicas y un 45 % entre los afectados por migraña crónica respecto al grupo placebo. Además, se observó una menor intensidad en las migrañas, del 29 % en el grupo de migrañas episódicas y del 31 % en el grupo de migrañas crónicas, comparado con el grupo placebo.

Cada vez hay más investigaciones que relacionan el microbiota con el estado psicológico, en especial en lo relativo a una mayor susceptibilidad frente al estrés, la ansiedad o la depresión en situaciones de alteraciones de la flora intestinal.

Se cree que esta estrecha relación intestino-cerebro se debe a diferentes factores, entre los que destacaría una mayor inflamación intestinal asociada a disbiosis intestinales. Esto favorecería una mayor permeabilidad intestinal al paso de toxinas hacia el torrente sanguíneo, generando un estado proinflamatorio general y una mayor propensión a ataques de migraña.

Los resultados de este estudio redundan en la importancia del eje intestino-cerebro y muestran la efectividad del uso de suplementos probióticos multicepas concentrados en el control de la migraña.

Referencias:
Martami F et al. The effects of a multispecies probiotic supplement on inflammatory markers and episodic and chronic migraine characteristics: A randomized double-blind controlled trial. Cephalalgia. 2019 Jun;39(7):841-853.

La ingesta combinada de los hongos Reishi, Shiitake y Maitake presenta un efecto sinérgico en la actividad inmunomoduladora de los macrófagos

Los hongos Reishi (Ganoderma lucidum), Shiitake (Lentinula edodes) y Maitake (Grifola frondosa) deben gran parte de su actividad inmunomoduladora a su abundancia en β-glucanos, combinada con sus bajos niveles de α-glucanos.

Un reciente estudio valoró los efectos de extractos individuales de estos hongos, así como el de una formulación que combinaba extractos de los 3 sobre la actividad de los macrófagos en la expresión de citoquinas (IL-1α, IL-6, IL-10 y TNF-α) con y sin estimulación con LPS (lipopolisacárido de la pared de algunas bacterias que presenta actividad activadora del sistema inmune).

Prácticamente todos los extractos de hongos analizados mostraron ser unos potentes estimuladores del sistema inmune, si bien la fórmula combinada de los 3 hongos Reishi, Shiitake y Maitake fue la que presentó una mayor actividad inmunoestimulante sobre los macrófagos. En particular se observó un mayor incremento en la secreción de IL1-α, IL-6 y TNF-α (proinflamatorias) y una disminución en los niveles de IL-10 (antiinflamatoria), respecto a los extractos utilizados de forma individual.

Esto indica que la combinación de estos 3 hongos presenta un efecto sinérgico que redunda en una mayor eficacia a la hora de mejorar la respuesta inmunitaria de los macrófagos y es un dato importante a tener en cuenta a la hora de utilizar productos a base de estos hongos.

Referencias:
Brody Mallard et al. Synergistic immuno-modulatory activity in human macrophages of a medicinal mushroom formulation consisting of Reishi, Shiitake and Maitake. PLOS ONE. November 7, 2019. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0224740

NUTRIENTES PARA ALARGAR TELÓMEROS

¿Qué son los telómeros?

Los telómeros son estructuras de los cromosomas que mantienen integridad del genoma pero que con cada división celular se van acortando. Como nuestras células se van dividiendo continuamente para reponer a las viejas y a las dañadas, según envejecemos, más número de divisiones celulares se han dado y los telómeros son más cortos.

Por ello, puede llegar un punto en que los telómeros celulares sean tan cortos que impidan la correcta división celular. Como consecuencia tenemos, células y tejidos envejecidos y muerte celular. Es decir, que los tejidos pasan a tener cada vez más células “viejas” que no pueden realizar su función correctamente. En el músculo implica una pérdida de fuerza muscular, en el hígado puede provocar que no realice de forma eficiente sus funciones detoxificadoras, en el cerebro una pérdida de función cognitiva….

Este proceso continuo y gradual de acortamiento de telómeros y de pérdida progresiva de la funcionalidad de los tejidos, es una de las bases del envejecimiento.

¿Podemos hacer algo para mantener nuestros telómeros?

Hay diversos factores sobre los que podemos actuar y que contribuyen a disminuir y retrasar este acortamiento de telómero, como son:

  • Hacer ejercicio de forma regular
  • Mantenimiento de actividad hormonal (melatonina, estrógenos, andrógenos…)
  • Un estilo de vida libre de tóxicos (tabaco, contaminación, alcohol…)
  • Un descanso adecuad
  • Un descanso adecuado
  • Controlar el estrés oxidativo corporal
  • Controlar procesos de inflamación crónica
  • Evitar el sobrepeso

Nutrientes que pueden ayudar al mantenimiento de los telómeros

Con la nutrición podemos aportar nutrientes antioxidantes, antiinflamatorios y reguladores que ayuden al mantenimiento de la longitud de los telómeros y que se deberían tener en cuenta si queremos hacer una suplementación anti-edad eficiente. Entre ellos destacan:

  • Vitaminas B. En especial la vitamina B12, la vitamina B6 y la vitamina B9 (ácido fólico). Son 3 vitaminas cuya deficiencia se relaciona con niveles elevados de homocisteína un subproducto metabólico prooxidante, que además de relacionarse con un mayor riesgo de problemas cardiovasculares, acorta longitud de telómeros.
  • Omega 3. Los ácidos grasos omega 3 EPA y DHA son sustancias con efecto cardioprotector y neuroprotector. Además, son antioxidantes y antiinflamatorios con efecto positivo sobre los telómeros.
  • La vitamina D. Además de ser necesaria para los huesos, músculos y la actividad neuronal, es un inmunoreguladora, ayuda a evitar respuestas proinflamatorias excesivas y unos niveles corporales óptimos se asocian a telómeros más largos.
  • Nutrientes antioxidantes. El Beta Caroteno (vitamina A), la vitamina C y la vitamina E son 3 vitaminas antioxidantes cuya baja ingesta se asocia a unos telómeros más cortos. Los minerales selenio y zinc y otras sustancias como la co-enzima q10, los bioflavonoides, la curcumina, las catequinas del té verde o el resveratrol, entre otros, se asocian también a una mayor protección antioxidante y un mejor mantenimiento de los telómeros.
  • Pre y Probióticos: Un intestino alterado es una fuente de toxinas, oxidación e inflamación de baja intensidad para todo el organismo. El mantenimiento de un buen equilibrio intestinal mediante una dieta equilibrada y el aporte de pre y probióticos de forma regular ayuda a conseguir un adecuado equilibrio digestivo. Con esto se consigue disminuir la oxidación e inflamación intestinal y corporal y, por tanto, ayuda a proteger a los telómeros.

Equipo Técnico de Bétula Productos Naturales S.L.

Bajos niveles de Vitamina D se relacionan con mayor riesgo de caídas, insomnio, depresión y ansiedad en Parkinson

Diferentes estudios indican que la vitamina D juega un importante papel en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson y que según disminuyen niveles de esta vitamina se incrementa el riesgo de aparición de esta enfermedad. De hecho, es muy habitual que los pacientes de Parkinson presenten deficiencia de vitamina D (se estima que un 55 % de afectados de Parkinson presentan deficiencia por un 36 % de deficiencia en la población general).

Bajos niveles de vitamina D también se han relacionado con mayores problemas cognitivos y de estado de ánimo, así como problemas gastrointestinales.

Un estudio reciente realizado por investigadores chinos que comparó niveles de vitamina D entre pacientes de Parkinson y pacientes sanos, también observó menores niveles de esta vitamina entre las personas afectadas por la enfermedad.

Esta disminución en los niveles de vitamina D se relacionó con mayor riesgo de caídas y síntomas no motores (insomnio, ansiedad, depresión) en pacientes con enfermedad de Parkinson.

La mayor incidencia de caídas se asocia a que la deficiencia de vitamina D ocasionaría una menor masa y fuerza muscular, que favorecería su ocurrencia.

Respecto al insomnio se observó que el tiempo de latencia y la duración del sueño podían mejorarse mediante la suplementación con vitamina D, seguramente por su capacidad de estimular la síntesis de serotonina y melatonina. Además, esta mejora de la síntesis de serotonina tendría un efecto positivo sobre el estado de ánimo reduciendo sintomatología ansiosa y depresiva.

Referencias:
Hui‐Jun Zhang et al. Relationship between 25‐Hydroxyvitamin D, bone density, and Parkinson’s disease symptoms. Acta Neurologica Scandinavica. https://doi.org/10.1111/ane.13141

2.000 mg diarios de Omega 3 sería la cantidad necesaria para obtener el Índice Omega 3 ideal para la mayor parte de la población occidental

El Índice Omega 3 es una escala que mide la concentración de los ácidos grasos Omega 3 EPA y DHA, respecto al resto de grasas presentes en la membrana de los glóbulos rojos. Actualmente es la mejor herramienta disponible a la hora de valorar los niveles de Omega 3 del organismo.

Un Índice Omega 3 bajo se relaciona con un peor nivel corporal de omega 3 y con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, neuronal, ocular o articular, entre otros. Niveles inferiores al 4 % implican un estado deficitario de omega 3, niveles entre 4-8 % serían los más habituales en la población y los superiores al 8 % serían los valores óptimos recomendables para conseguir el máximo efecto protector de estos importantes nutrientes.

Un reciente estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, en el que se revisaron 14 estudios en los que se administró Omega 3 a un total de más de 1.400 personas, valoró la cantidad de omega 3 necesaria para poder situar a la población en un Índice ideal de más del 8 %.

Su conclusión fue que, para la mayor parte de la población estudiada, sería necesaria una dosis de 2.000 mg diarios de EPA + DHA para situarla en este nivel óptimo de Índice Omega 3.

Referencias:
Rachel E Walker, et al. Predicting the effects of supplemental EPA and DHA on the omega-3 index. The American Journal of Clinical Nutrition, Volume 110, Issue 4, October 2019, Pages 1034–1040.

Las Isoflavonas de Soja y su Efecto sobre Tejidos Reproductivos

Las isoflavonas de soja son fitoestrógenos con una estructura similar al estrógeno (17-β-estradiol). Son sustancias capaces de unirse a los receptores de estrógenos, pero con marcadas diferencias en la bioactividad (presentan una actividad estrogénica débil) y su acción difiere en distintos tejidos.

Hay dos tipos de receptores de estrógenos (ER) los α y los β.

  • El ERα se expresa principalmente en endometrio, mama, células del estroma ovárico e hipotálamo.
  • El ERβ se expresa principalmente en riñones, cerebro, hueso, corazón, pulmones, mucosa intestinal, próstata y células del endotelio.

Las isoflavonas de soja presentan mucha mayor afinidad por unirse a los receptores ERβ que a los ERα (unas 100.000 veces mayor), mientras que el estrógeno corporal (17-β-estradiol) presenta una misma afinidad por los 2 tipos de receptores.

Por ese motivo, en tejidos como el endometrio o la mama, en las que el principal receptor es el ERα, las isoflavonas no presentaría una acción proliferativa en los mismos.

De hecho, una gran cantidad de estudios prospectivos en humanos relacionan el consumo de isoflavonas con una menor incidencia de cáncer de mama y de endometrio.

Referencias:

Marzena Pabich: Małgorzata Materska. Biological Effect of Soy Isoflavones in the Prevention of Civilization Diseases. Nutrients. 2019 Jul; 11(7): 1660.

Chen M., Rao Y., Zheng Y., Wei S., Li Y., Guo T., Yin P. Association between soy isoflavone intake and breast cancer risk for pre- and post-menopausal women: A meta-analysis of epidemiological studies. PLoS ONE. 2014;9:e89288

Vitamina D – Una guía sobre niveles de deficiencia, insuficiencia y niveles óptimos

A día de hoy, existe un importante debate científico sobre los niveles de deficiencia, insuficiencia, óptimos y tóxicos de la vitamina D. Si bien no hay un consenso unánime exacto, sí que existen unos rangos de vitamina en los que coinciden gran parte de los investigadores.

Deficiencia: Niveles que, si no se superan, pueden ocasionar enfermedades carenciales. Se sitúan entre los 25 y los 30 nMol / L para la mayoría de los investigadores.

Insuficiencia: Niveles que no causan enfermedades carenciales pero que no permiten que la vitamina D ejerza todo su potencial fisiológico. Se sitúa en torno a los 50 (e incluso 75) nMol / L.

Nivel Óptimo: Entre los 75 y los 125 nMol / L para la mayor parte de expertos. Permite que la vitamina D ejerza su efecto preventivo pleno en una gran cantidad de patologías.

Nivel Tóxico: Normalmente se sitúa en valores superiores a los 250 nMol / L. Es complicado alcanzar estos niveles mediante la suplementación.

La ingesta de flavonoides se asocia a menor riesgo de mortalidad, especialmente entre fumadores y bebedores

Los resultados de un reciente estudio prospectivo de cohorte realizado en Dinamarca en el que analizaron a más de 56.000 participantes durante 23 años, muestran que la ingesta habitual y moderada de flavonoides se asocia con una menor mortalidad de cualquier tipo (tanto asociada cáncer como a enfermedad cardiovascular).

Los flavonoides (rutina, hesperidina, quercitina, antocianidinas …) son sustancias presentes en una gran cantidad de frutas y verduras. Son antioxidantes y antiinflamatorios que han demostrado mantener la adecuada funcionalidad de los vasos sanguíneos, prevenir problemas cardiovasculares, ayudar a controlar alergias o evitar el daño asociado a estrés oxidativo, entre otros beneficios.

Este efecto positivo se estabilizó en dosis de 500 mg diarios de flavonoides y fue mucho más marcado en fumadores y bebedores de alcohol, posiblemente por la capacidad de los flavonoides de contrarrestar parcialmente los efectos nocivos del tabaco y el alcohol (protección antioxidante y protección cardiovascular).

Este estudio se suma a otras evidencias que apuntan a que un consumo adecuado de flavonoides vegetales a través de una dieta equilibrada y variada, ayuda a mantener la salud y el bienestar.

Referencia:

Nicola P. Bondonno et al. Flavonoid intake is associated with lower mortality in the Danish Diet Cancer and Health Cohort. Nature Communications volume 10, Article number: 3651 (2019)